Por: Juan Carlos Fret-Alvira
Hay una larga lágrima hasta el infierno
y la hemos llorado juntos,
apretados en el puño del mundo.
Respirar, comer y beber no son suficientes.
Contemplar, conformarse y seguir, tampoco.
Los ojos están crispados.
Las manos están cerradas.
Las vísceras están brotadas.
El cerebro, a punto de ebullición.
Lento es el camino del fuego.
Lenta es la sonrisa.

Sobre el autor

Juan Carlos Fret-Alvira es profesor universitario en recintos privados y públicos. Sus poemas, ensayos y cuentos han sido premiados en certámenes, y publicados en revistas, periódicos, carteles y libros de Puerto Rico y del exterior.
