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Editorial

Dra. Consuelo Martínez Justiniano, fundadora y editora

Las palabras son el arma que tenemos para aproximarnos unos a otros. Pueden salvarnos o condenarnos. En ellas se muestran nuestra forma de mirar el mundo y de nombrarlo. Gabriel García Márquez lo advirtió al afirmar que la humanidad entraría en el tercer milenio bajo el imperio de las palabras. “No es cierto que la imagen esté desplazándolas ni que pueda extinguirlas. Al contrario, está potenciándolas: nunca hubo en el mundo tantas palabras con tanto alcance, autoridad y albedrío como en la inmensa Babel de la vida actual. […] No: el gran derrotado es el silencio” (de ‘Botella al mar para el dios de las palabras’).

Le.Tra.S. presenta una edición en la que las palabras se disparan con conciencia, cobran voz, presencia y vida. Por primera vez, dedicamos un número de esta revista a una escritora puertorriqueña a quien entrevistamos y de quien compartimos varios textos literarios. Se trata de Janette Becerra quien con su obra construye mundos y forma lectores. Entre poemas, cuentos y novelas con temáticas profundas y reflexivas nos deja el legado de una autora que escribe con la misma precisión con la que observa. En cada género deja una huella y una voz que continúa expandiéndose y que seguirá resonando en quienes encuentran en sus páginas un espejo y un horizonte.

Le.Tra.S. tuvo la oportunidad de conversar con la autora para compartir con ustedes una interesante entrevista en la que hablamos sobre varios temas como, por ejemplo, la importancia y el efecto de la lectura sobre la escritura… “Creo que todos los escritores comienzan a crear porque quedaron seducidos por algo que habían leído antes. Este es uno de esos casos en que, definitivamente, la gallina viene antes que el huevo: la gallina es el texto maduro y el huevo es el texto embrionario del escritor principiante” […].

También conversamos sobre la soledad y la metáfora de la casa que son algunos temas recurrentes en su obra, a lo cual responde: “la soledad es un tema universal de la literatura y ocupa un lugar central en mi propia obra creativa, pero yo la abordo como una búsqueda de encuentro con el otro, aunque parezca paradójico” […] “Pero lo interesante es que con los años me he dado cuenta (porque no es algo que planifiqué a conciencia), que a través de todos mis cuentos la metáfora de la casa también es frecuente y ambivalente: es el espacio que refleja muchas tensiones silenciosas, especialmente en la configuración de las relaciones familiares y las raíces del subconsciente” […]

Por otra parte, dialogamos sobre su exitosa y premiada incursión en la literatura juvenil, donde nos declaró: “No es secreto que la dotación económica del Premio El Barco de Vapor de Literatura Infantil y Juvenil de Ediciones SM es de las más generosas en Puerto Rico, y tampoco negaré que eso influyó mucho en mi decisión inicial de aventurarme a escribir una novela juvenil como Antrópolis, para concursar. Pero luego de ganar el premio, fue tan grande la satisfacción que derivé de visitar decenas de escuelas y palpar el entusiasmo de los chicos con la lectura, que me enamoré de escribir para niños y adolescentes” […]

Estos fragmentos extraidos de la conversación que tuvimos con la autora, son solo una muestra de varios de los temas que encontrarán en la entrevista titulada: Janette Becerra: “Una búsqueda de encuentro con el otro”. También podrán disfrutar la lectura de dos de sus cuentos: “El sastre” y “Milagro en Guanabacoa” y tres de sus poemas: “Una cama de hotel”, “Delirio” y “El otro”.

Esta edición, además, incluye varios artículos críticos sobre obras y autores como Horacio Quiroga y Rosario Ferré. Así también diversos ensayos, cuentos y poemas relacionados a la literatura y a temas universales y de actualidad. La sección de Letras inéditas se distingue bastante, en este número, porque incluye varios textos de estudiantes nuestros que fueron premiados en el pasado certamen literario, de abril 2025, con motivo de la celebración de la Semana de la Lengua. En la categoría de poesía se reconocieron los poemas: “Como soy en realidad” de Zariana Ortiz Rodríguez, “A fuerza de letra” de Charles S. Marcano Rodríguez y “No sabía que era salmón” de Alahna Z. Batista Rodríguez. En cuento y ensayo, respectivamente, “La gotera” de Claudia Román y “Los efectos y beneficios de la naturaleza en la salud” de Daniela V. Peña Pastrana. No conforme con eso, Letras inéditas cuenta con una significativa participación de poemas (especialmente), cuentos y ensayos de otros estudiantes locales e internacionales.

“Leer no es matar el tiempo, sino fecundarlo”, Herminia Brumana. Disfruten la nueva entrega de Le.Tra.S.


La pluma de Janette Becerra puede ser como un revólver empuñado y sus palabras, como disparos. Así se funden la pluma y el revólver en la mano de una escritora que detona palabras por balas…


La última vez que estuve frente a la Sastrería Román fue la misma noche que a mi amiga Yvana Ríos y a mí nos leyó la mano un cantinero toledano en L’Hospitalet de Llobregat. De eso hará diez años.


Una cama de hotel
es un tálamo triste,
espejo del mundo,
fugacidad sostenida.
Se disputan las crestas de las fibras
sucedáneas espumas celulares,
cadáveres de amor y desamores...


Últimamente se ha vuelto un problema
ir al mercado o a los centros comerciales,
a las melancólicas oficinas de correos
o al colegio de los niños, a las horrísonas
reuniones de facultad, que persisten,
a las bodas, a los cumpleaños siniestros,
a los velorios, a los bautismos o, en fin,
a cualquier parte donde se congregue la gente...


me compró flores
un boleto al teatro
varias copas de vino
buenas dosis de sushi
un perfume Chanel
un billete a París
un palco en la ópera
un aro de diamantes
un auto deportivo
una casa en la playa
un terreno en la luna
y un Picasso azul...


Llegamos a Guanabacoa pasadas las tres, y aún nos tomó dos horas más dar con la antigua Ermita del Potosí, que para entonces estaba en pleno jaleo de restauración. Hacía ya rato que los albañiles se habían marchado de la loma polvorienta, y todavía el atardecer de aquel jueves esparcía un resol tan furibundo que obligaba a usar las manos como viseras y anegaba los ojos de una aguaza turbia, ácida…